sábado, 10 de diciembre de 2016

Venezuela, otro Chantaje Populista.


Tal vez una de las diferencias más explícitas entre el populismo y otros sistemas que también conciban en su proyecto el asistencialismo social, como la socialdemocracia, por ejemplo, vendría siendo la fortaleza institucional; si en un país el modelo gobernante considera que el Estado debe dar asistencia a los individuos a través de diversos programas (subsidios, ayudas económicas, programas sociales, entre otros) pero este hecho no compromete la voluntad política y el poder de elegir de los ciudadanos, estamos entonces en presencia de un modelo asistencialista institucional.

Sin embargo también existen casos en los cuales estas ayudas se dan, única y exclusivamente, comprometiendo la posición política de los ciudadanos. A este hecho lo podemos definir como una relación clientelar Estado-Sociedad. De esta manera la persona que reciba beneficios de parte del Estado deberá apoyar al régimen gobernante a través de un respaldo electoral. Todo este proceso es parte del pacto populista; que no es más que el contrato social acordado entre un gobierno populista y la sociedad. 

Teniendo esto en cuenta podemos definir a la revolución bolivariana como un modelo populista. Solo basta con ver y analizar algunos casos de chantajes políticos en los que se ven amenazados los ciudadanos que aspiran a  recibir ayudas estatales, como por ejemplo la denuncia hecha en el año 2015 por personas de la tercera edad, en la cual afirman que son obligadas a inscribirse en el partido socialista unido de Venezuela para poder optar a una pensión de vejez.[1]

Este tipo de pactos significa  un atentado a los valores democráticos y a la igualdad, pues supone que quien adverse un determinado proyecto político que se encuentre en el poder, no podrá acceder, al menos libre y sinceramente, a los beneficios sociales que este ofrece. En palabras más sencillas; la finalidad del asistencialismo social en el populismo es comprometer el voto de los ciudadanos.

El verdadero y el falso pueblo.

El populismo es férreo defensor de la existencia de un pueblo puro, razón de la lucha. Esto según Norberto Bobbio, quien también nos explica la categoría del no-pueblo, como lo externo al verdadero pueblo, ese que reivindica los valores populares defendidos por el proyecto populista.[2]

En el discurso chavista es fácil identificar un “pueblo” al cual el proyecto se debe; los pobres y patriotas, en contraparte a la burguesía apátrida que es el enemigo político de la revolución, el no-pueblo. Esta última, compuesta por ciudadanos opositores al gobierno.

Por mucho que se intentara mostrar un proyecto inclusivo, la realidad es que el chavismo fue y es un modelo profundamente sectario. Podemos notar múltiples ejemplos de retaliación política para quienes piensen distinto a la verdad oficial, como por ejemplo las personas despedidas por firmar a favor de un referendo revocatorio contra Nicolás Maduro en 2016[3], también sería absurdo negar la existencia de un sistema preferencial en cuanto a programas sociales y políticas públicas; dándose prioridad a quienes estén comprometidos con la revolución, en términos populistas, al pueblo.

A pesar de esto, el chavismo supo  captar el apoyo popular mayoritario; creando un mensaje con un centro unificador como lo es  la exclusión, así lo analiza Pedro Rodríguez Rojas en su artículo “El legado de Chávez, líder de la dignidad venezolana”[4]. En base a ello se construyó un imaginario en el que el chavismo revindicó al pueblo excluido en periodos gubernamentales pasados y les dio una posición digna.

A pesar de que el factor Hugo Chávez, como líder generador de esperanza y conectado con la gente, tuvo un gran peso para mantener  a la revolución bolivariana en la cúspide del poder, considero que no fue el factor clave para la consolidación del pacto populista. El factor protagonico es, sin duda, lo económico.

Lo económico representa un tema fundamental para el funcionamiento de los países, pues es lo que mueve, en gran medida, los diferentes sectores de una sociedad. A pesar de que un líder en el poder cuente con el carisma y sea respetado por la ciudadanía, si este no garantiza un bienestar material a su población se procederá a dar inicio a un proceso que terminará con el rechazo mayoritario al proyecto que él encarna y a su suplantación en el poder. Esto ocurrió con el colapso económico de 1973 en Chile, siendo uno de los antecedentes directos del golpe de Estado que sacó del poder al Presidente Allende. En ese caso a pesar de que la salida no fue democrática, si era legitima para buena parte de la población debido al rechazo hacia la situación económica, entre otros factores.[5]

Es evidente que si la política histórica del chavismo en el poder fue garantizar su apoyo popular-electoral en base a subsidios, programas sociales y ayudas económicas, al alejarse de este modelo tendría como consecuencia un malestar de quienes recibían tales beneficios. Esto le ha valido múltiples criticas al gobierno de sectores antes alineados con la revolución, en varios casos se insinúa que Maduro traicionó el modelo de Chávez y se inclinó por el capitalismo, que viene siendo el enemigo  contrarevolucionario.

En este sentido vemos como lo económico es lo que más peso tiene en el pacto populista elaborado por Hugo Chávez, más teniendo en cuenta que es la crisis económica, que arreció en el año 2013, y sus consecuencias directas como la inflación y el desabastecimiento, lo que genera el malestar social del pueblo hacia el chavismo, y por supuesto el incremento de rechazo en el llamado no-pueblo (ciudadanía opositora al chavismo).[7]

Tenemos entonces un elemento para comprender y analizar el fin de la hegemonía chavista en el apoyo popular de la sociedad venezolana y en específico dar respuestas a como el incumplimiento en relación a factores económicos, de parte del gobierno hacia sus seguidores, es una de las razones fundamentales para que el proyecto chavista ceda en la apreciación positiva de la gente. En resumen: El chavismo tiene menos dinero para que el chantaje aplicado a la ciudadanía les funcione. 




[1] Obligan a adultos mayores a inscribirse en PSUV. http://www.elimpulso.com/noticias/regionales/obligan-a-adultos-mayores-a-inscribirse-en-psuv
[2] Bobbio, Matteucci y Pasquino. “Diccionario de Política”. Siglo VV1 editores. Página 1248
[3] Diario “El Nacional”: Delsa Solórzano: Más de 1.000 personas fueron despedidas por firmar para el revocatorio. http://www.el-nacional.com/politica/Delsa-Solorzano-personas-despedidas-revocatorio_0_887311301.html
[4] Pedro Rodríguez Rojas en su artículo “El legado de Chávez, líder de la dignidad venezolana”. http://www.aporrea.org/actualidad/a203708.html
[5] Wikipedia: Colapso económico de 1973 en Chile. https://es.wikipedia.org/wiki/Colapso_econ%C3%B3mico_de_1973_en_Chile
[7] La Patilla: 92,9% de los venezolanos considera la situación del país negativa (encuesta Venebarómetro) https://www.lapatilla.com/site/2016/07/23/929-de-los-venezolanos-considera-la-situacion-del-pais-negativa-encuesta-venebarometro/

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